Bergson y el Arte (de lo cómico)

La finalidad principal del arte es la producción de lo bello. Toda forma de arte representa bajo una forma sensible algo humano (sentimientos, pensamientos, actividades, actitudes, ideas…), y pretende con ello colocar al receptor en un estado psicológico determinado.

The Avalanches – Frankie Sinatra

Por otro lado tenemos los sentidos y la conciencia, que nos aportan una simplificación práctica y útil de la realidad (gracias a ello aprendemos su valor útil). Lo más frecuente es que no lleguemos a conocer el desarrollo interior de nuestra alma, ¿por qué?. Porque sólo somos conscientes de todos aquellos estados emocionales que ha podido fijar el lenguaje, es decir, de todo aquello que puede ser generalizado y simbolizado.

¿Cuántas veces no hemos encontrado las palabras adecuadas para expresarnos? No hemos usado palabras que describían sólo de forma parcial una situación o un sentimiento o un estado de ánimo?

dsc_8603

     La Naturaleza ha sido lo suficientemente astuta para crear una serie de criaturas capaces de desprenderse parcialmente de la vida; es decir, que les ha levantado un trocito del velo interpuesto entre nuestra conciencia y nosotros mismos, dejando así de enlazar la percepción con la necesidad. Dicho velo es prácticamente transparente para el poeta o artista.

    Por lo tanto, más allá de la función del arte, debemos reconocer su ambición, a saber, revelarnos la naturaleza y proporcionarnos una visión más directa de la realidad. El arte aparta los símbolos corrientes, las generalidades convencionales aceptadas por la sociedad, toda máscara para la realidad y… una vez aislada la frentea de nuevo con la realidad misma.

   No en vano el artista precisa de un idealismo en el alma, dado que la pureza de percepción implica una ruptura con los convencionalismos, una cierta inmaterialidad de la vida que el común de los mortales no posee. De ahí la ruptura, la incomprensión e incluso la burla por parte del Uno hacia el artista.

    En la vida social es menester imponer ciertas leyes morales, crear la capa superficial de sentimientos e ideas que, a la postre, tienden a la inmutabilidad -en tanto que pretenden ser comunes a todo ser humano-. El resultado es que encubren, tapan, apagan el fuego interior de las pasiones individuales.

    Si bien es cierto que una obra de arte no es capaz de dar vida como lo hace la Naturaleza, lo que aplaudimos es una suerte de conquista. Es decir, el hecho de que la materia haya podido expresar una idea o sentimiento.

    Enlazando con el tema, lo cómico podría ser tenido en cuenta como arte. En éste género artístico la generalidad reside en la obra misma. Gracias a la observación de las generalidades ajenas, el artista es capaz de representar un tipo que, mediante la repetición, producirá la risa. El interés en todo ello será el de corregir ésas generalidades; aquí se desvía ciertamente de la categoría de arte, pues lo cómico está a caballo entre el arte y la vida.

   La risa (como castigo) no siempre es sabia, no siempre acierta. No se inspira en la benevolencia ni en la equidad, es un mecanismo inconsciente montado en nosotros por la Naturaleza, la cual se sirve del mal para hacer el bien.

   En resumen y en palabras de Bergson: “el filósofo que recoge la risa para saborearla encontrará algunas veces, por exigua cantidad de materia, una cierta dosis de amargura.”

dsc_8607

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s