El Corazón de las tinieblas

   Un monólogo de Charlie Marlow narra las vivencias en un viaje al centro de África, al mismo corazón de las tinieblas, donde la calma, el silencio y la inquietud acompañan al capitán de un barco de vapor a lo largo de su ascenso por el río.

The Doors – The End

    En la primera parte del libro, más bien introductoria, hallamos las explicaciones, las descripciones y los acontecimientos que nos ayudarán a entender en qué disposición psicológica está todo aquél que se adentra en un viaje como este.

DSC_7851

   A lo largo de toda la narración se percibe como la “fiebre del marfil” se apodera de cada uno de los personajes. El señor Kurtz es quien personificará ésta fiebre, éste afán por el oro blanco.

   No es hasta las ultimas 30 o 40 páginas que por fin conocemos al señor Kurtz. Tras un ascenso lleno de peligros, Marlow llega a la Estación Central donde es recibido de una forma un tanto escabrosa y extraña. a lo largo de ése viaje puede el lector hacerse una idea bastante clara de cómo es Kurtz.

   Un hombre implacable ante su misión de conseguir el marfil que la compañía le exige, llega hasta límites insospechables que rozan la frontera entre lo civilizado y lo salvaje. Pareciera que la propia selva lo absorbió en algún momento de su estancia, pues a mi parecer encarna la dualidad moral de todo colonizador que lleva el suficiente tiempo en un sitio como para sentirse parte de la población indígena.

   DSC_7852

   Pero su alma estaba loca. Al quedarse solo en la selva, había mirado a su interior, y ¡cielos!, puedo afirmarlo, había enloquecido.

   Y tan “rápido” como llegó, se fue de la Estación Central. Pocas son las palabras que profesa el señor Kurtz en el monólogo, pocas las hazañas con las que el lector puede deleitarse, pero es mucha la reputación que  a lo largo de las páginas se va creando y acrecentando. Y de eso trata el relato de Marlow, de la memoria de Kurtz.

  No quiero indagar en exceso en la crítica a la colonización que Joseph Conrad hace, indudablemente, en ésta novela. Muchos serán los artículos y las menciones a tal temática, y personalmente no creo tener ningún tipo de conocimiento extra que pueda aportar a ello.

   Lo que me parece bonito e interesante recalcar es, en cambio, cómo el autor trasmite un sinfín de emociones, de expectación y de imágenes al lector. Lo que Marlow siente al ver a los salvajes, la expectación para conocer a “ese tal señor Kurtz”, las imágenes mentales que puede uno hacerse hasta de lo que sea el “corazón de las tinieblas”. El hechizo embriaga cada palabra para que podamos hasta sentir ese silencio impenetrable, notamos cómo acompaña al protagonista a lo largo de su viaje.

Es el hechizo del libro lo que a mi me ha cautivado por completo .

 

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s